El ozono mediante los generadores de ozono puede ayudar a reducir la propagación del virus de la gripe A, o nueva (H1N1).
Todas las precauciones son pocas para frenar la pandemia, porque el virus H1N1 se propaga a una velocidad de vértigo, inédita y sin precedentes, según la directora de la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien añadió que en seis semanas ha recorrido la misma distancia que otros virus en seis meses. En consecuencia, el número de personas afectadas podría llegar hasta el 30 por ciento de la población en los países con mayor densidad demográfica. Se ha señalado, también, la necesidad de llevar a cabo buenas políticas de comunicación y utilizar métodos sencillos, como lavarse con frecuencia y correctamente las manos, o permanecer en casa si se padece la enfermedad, lo que todo ello puede resultar muy eficaz para frenar la propagación del virus.
En general, los síntomas clínicos son similares a los de la gripe estacional, pero sus manifestaciones son muy variables, desde una infección leve hasta una neumonía grave que puede matar al paciente. En realidad, muchos casos leves o asintomáticos pueden haber pasado desapercibidos, por lo que se desconoce hasta qué punto está extendida la enfermedad en el ser humano. Así las cosas, para combatir la pandemia se dispone de armas eficaces, enmarcadas dentro del excelente Sistema Nacional de Salud, con unidad de acción con las Autonomías y, particularmente, con el concurso de personal sanitario, quien debe marcar las pautas de prevención, vacunación y la población de riesgo. Además de los fármacos antivirales como curativos de la enfermedad, pero siempre prescritos bajo el criterio clínico de los médicos. Por otra parte, la vacuna preventiva tardará en estar disponible porque debe pasar unos estrictos controles de bioseguridad.
Dentro de los métodos sencillos y complementarios para combatir el virus, podrían ser de utilidad algunas prácticas sanitarias. En los colegios y guarderías habría que programar la triada de limpieza a fondo, ventilación del local y desinfección ambiental, al menos una vez a la semana en horario nocturno. En este colectivo, tampoco puede obviarse la presencia de piojos, que actúan como factor irritante y disminuyen las defensas biológicas de los niños. La misma metodología debiera aplicarse en bares y restaurantes, donde en algunos casos, además, los servicios están en pésimas condiciones sanitarias y el lavado de la vajilla es muy superficial. En realidad, en cualquier local de reunión colectiva puede aplicarse este método sanitario. Y tampoco se puede descartar la utilización de generadores de ozono como desinfectante, que además elimina los malos olores.